El
deshielo de Jrushchov o el
deshielo en la Unión Soviética (
ruso: Хрущёвская о́ттепель,
transliterado como
Jrushchovskaya óttepel o simplemente
óttepel [William Taubman, Khrushchev: The man and his era (“Jrushchov: El hombre y su era”), Free Press, Londres, 2004] se refiere al período entre
1956 y
1964 en la
Unión Soviética, en el que la represión política y la
censura fueron parcialmente relajadas debido a las políticas de
desestalinización implementadas por el entonces nuevo líder soviético
Nikita Jrushchov. Una de las consecuencias más notables de estos cambios fue la liberación de algunos
millones de
prisioneros políticos que estaban detenidos en los campos de trabajo de sistema
Gulag[Joseph Stalin killer file], usualmente ubicados en la fría e inhóspita
Siberia. Además, el nuevo dirigente intentó promover una política de
coexistencia pacífica con las principales potencias
occidentales.
El deshielo sólo fue posible luego de la muerte de Stalin, la cual tuvo lugar el
5 de marzo de
1953. Casi tres años después de haberse producido ella,
el
25 de febrero de
1956, Jrushchov denunció a Stalin
[William J. Tompson, Khrushchev: A political life (“Jrushchov: Una vida política”), St. Martin's Press, Nueva York, 1995.] en un inicialmente
secreto discurso que tuvo lugar al cierre del XX Congreso del
Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS). Éste último tenía el revelador título oficial de “Sobre el culto a la personalidad y sus consecuencias”.
[Serguéi N. Jrushchov, traducido por William Taubman, Khrushchev on Khrushchev, Boston: Little, Brown and Company, Boston, 1990.][Rettie, John. "How Khrushchev leaked his Secret Speech to the world" (“Cómo Jrushchov filtró su discurso secreto al mundo”), Hist Workshop J. 2006; 62: 187–193.]
El término fue acuñado a partir de una novela escrita en
1954 por
Ilya Ehrenburg, tan sólo un año después de la muerte de
Iósif Stalin, en su novela titulada justamente “Deshielo” (Оттепель,
Ottepel)
[Texto original en ruso], la cual fue reveladoramente sensacional para su tiempo.
El deshielo fue acompañado en el frente internacional por la visita oficial de
1954 de Nikita Jrushchov al
Pekín del líder
comunista chino
Mao Zedong (antes de que la “excesiva” desestalinización alejase a la
China de la
URSS, en lo que luego sería conocido como
cisma sino-soviético). Un año después, en
1955, Jrushchov viajó a la capital
yugoslava de
Belgrado, para intentar normalizar sus relaciones con el mariscal
Josip “Tito” Broz, luego de la
ruptura de 1948 entre éste y
Iósif Stalin. Posteriormente tendría un encuentro con el entonces presidente de los
Estados Unidos, el general
Dwight Eisenhower, que culminaría con la propia visita de Jrushchov a los
EE.UU. durante
1959.
El deshielo inició una transformación irreversible en la sociedad soviética, abriéndola a reformas económicas y un sutil incremento en el comercio internacional por parte del país, así como a contactos educativos y culturales, festivales, libros de autores extranjeros, películas foráneas, espectáculos artísticos, música popular, bailes y nuevas modas, además de un involucramiento masivo en las competiciones deportivas internacionales (éste último en particular, ya había comenzado a partir de la participación soviética, pocos meses antes de morir el propio
Iósif Stalin, en los
Juegos Olímpicos de Helsinki de
1952).
Esta cadena de pasos sin procedentes en la historia soviética, que tuvo su culminación con el muy simbólico retiro de los restos mortales de Stalin del
mausoleo de Lenin, terminó liberando a la gente del miedo y de los excesos dictatoriales de antaño. No obstante, nunca finalizaría del todo la disimulada y subrepticia lucha “palaciega” de poder entre los elementos más bien “liberales” y la vieja guardia estalinista entro del
Kremlin y los altos otros órganos soviéticos de poder político, pugna que a la larga terminaría debilitando la autoridad del propio
PCUS.
El deshielo de Jrushchov permitió la relativa liberalización de la información en los estatales medios de comunicación, en las artes y en la cultura; asimismo la URSS se abrió al mundo parcialmente a través de festivales internacionales, el permiso de exhibición o proyección de películas extranjeras y la eliminación de la
censura sobre ciertos libros nacionales y foráneos prohibidos durante el largo régimen
estalinista. Además, el relajamiento de la censura experimentado durante ese período también permitió nuevas formas de entretenimiento en la entonces ascendente televisión soviética, que iban desde desfiles y celebraciones masivos, música popular, varios espectáculos de variedades, hasta
sátiras y comedias, como
Goluboy Ogonek.
De acuerdo a
Serguéi Jrushchov, hijo de Nikita, tales
actualizaciones políticas y culturales ayudaron a liberar las mentes de millones y cambiaron la conciencia pública de varias generaciones de gente en la Unión Soviética”
[Serguéi N. Jrushchov, Nikita Khrushchev and the creation of a superpower (“Nikita Jrushchov y la creación de una superpotencia”), Penn State Press, 2000.][Jerrold L. Schecter (editor y traductor), Khrushchev remembers: The glasnost tapes (“Jrushchov recuerda: Las cintas de la glásnost''), Little, Brown and Company, Boston, 1990.]
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